Convención

No hay Convención sin Responsabilidad

A través de este sitio Web y su Modelo de Integración Social, VIM busca compartir lo más destacado de su experiencia de veinte años haciendo vida los derechos de las PCD, recientemente reconocidos en la Convención de Naciones Unidas, de diciembre de 2006 (CDPD). Experiencia que puede conocerse con más detalle en el libro Sistematización del modelo Vida independiente México para Personas con discapacidad Una Experiencia Innovadora para impulsar la Integración Social.

 Esperamos que el sitio Vida Independiente México Modelo de Integración Social para ejercer los derechos de las Personas con Discapacidad (PCD), cuyo propósito es presentar de manera simplificada, respetuosa y creativa el contenido de la Convención, contribuya a fomentar su enseñanza, divulgación y puesta en práctica; al menos en sus cuatro derechos y responsabilidades esenciales:

 

 En estos cuatro derechos fundamentales consideramos que pueden englobarse los treinta derechos sustantivos consagrados en ella. El estilo que hemos utilizado para resumirlos y facilitar su lectura, sigue la recomendación de Ghandi que es también la de Naciones Unidas, de anteponer los deberes a los derechos: es decir, cada sección de derechos va relacionada con uno o más apartados de responsabilidades, que las PCD debemos cumplir primero. Así lo hemos probado y hecho vida en VIM durante  dos décadas: ello, nos ha permitido merecer y conservar los derechos que más de cinco mil PCD motriz del Modelo VIM están gozando y ejerciendo actualmente dentro y fuera de México y plantearnos propuestas más ambiciosas de integración social de las PCD para los próximos años.

Por eso, en VIM decimos que no hay Convención sin Responsabilidad. Es decir, reconociendo que es obvio que la humanidad entera requiere rehabilitación, las personas con discapacidad del Modelo VIM asumimos nuestro deber ciudadano en el mundo; para contribuir a que cada quien asuma la responsabilidad de su propia discapacidad a fin de descubrir su verdadero camino, hacia una vida auténticamente humana, digna y plena; y, nunca más, tener que recurrir a la lástima, la conmiseración, el chantaje, la violencia o el abuso. En VIM no creemos en los mundos divididos: uno para personas con discapacidad y otro para personas sin discapacidad; en esta falsa e imaginaria separación, radica el origen de la discriminación y la desintegración social en el mundo. Trascenderla, es la base de nuestra filosofía.